La recarga de vehículos eléctricos comerciales ha pasado de ser un extra a convertirse en una inversión estratégica. A continuación te explicamos qué está impulsando este cambio.
Nuevos ingresos y afluencia de clientes
El servicio de recarga convierte el aparcamiento inactivo en una fuente de ingresos y hace que los clientes permanezcan más tiempo en el recinto, lo que supone un atractivo demostrado para los comercios, los establecimientos hosteleros y los lugares de interés.
Expectativas de los clientes y los inquilinos
A medida que se acelera la adopción de los vehículos eléctricos, los conductores eligen cada vez más destinos, lugares de trabajo e inmuebles que ofrezcan puntos de recarga. Ofrecer este servicio protege y amplía tu cartera de clientes.
Electrificación de flotas
Las empresas que están electrificando sus vehículos necesitan puntos de recarga fiables, tanto en sus instalaciones como en ruta, para mantener sus operaciones en marcha y reducir los costes de combustible.
Preparación para el futuro y sostenibilidad
La infraestructura de recarga contribuye a los objetivos ESG y prepara a los inmuebles para un mercado en el que los vehículos eléctricos son la norma, lo que supone un activo cuyo valor no hace más que aumentar.
Hacerlo bien
El resultado depende de elegir equipos fiables y escalables de un fabricante de confianza. DHES ofrece una gama completa —desde CA hasta 480 kW de CC— que se adapta a cualquier instalación comercial.
Invertir hoy en día es la forma en que las empresas con visión de futuro impulsar cada proyecto y potenciar cada futuro.
¿Estás pensando en poner en marcha un proyecto de recarga? Solicita un presupuesto para empezar.
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